Javier Milei pronunció un enfático mensaje en el recinto de la ONU, donde tildó al organismo de "inútil" y sostuvo que su estructura solo beneficia a una "casta de parásitos" que se ocultan detrás de una fachada de burócratas con supuestas buenas intenciones.
El mandatario también cuestionó a los organismos internacionales, a los que acusó de respaldar regímenes autoritarios que violan los derechos fundamentales, al tiempo que criticó su postura sesgada contra Israel y su indiferencia ante la persecución religiosa y el terrorismo.
En otro segmento de su alocución, reafirmó la importancia de las Islas Malvinas como un reclamo irrenunciable para el país, instando al gobierno británico a restablecer las conversaciones formales para alcanzar una resolución pacífica al conflicto de soberanía.














